El documental de la BBC de Londres, retrasmitido el lunes 13 de junio, ha revivido la controversia que gira en torno a las prácticas que ofrecen a los enfermos terminales una muerte digna.
Terry Pratchett, escritor y novelista inglés, es el autor de este documental en el que se muestra cómo Peter Smedley, reconocido empresario del Reino Unido, tras dos años de padecer una delicada enfermedad neuronal decide en diciembre pasado dar fin a su vida autorizando su muerte asistida. Para ello viajó a Suiza en compañía de su esposa y del equipo de trabajo de Pratchett quien se encargó de filmar el proceso de su muerte. El dilema surge además por el hecho de hacer un espectáculo con la muerte de un ser humano. El video fue transmitido en horarios de alta audiencia lo que muestra intención de ser, además de un problema de leyes y sensibilidad, un acto de sensacionalismo.
En la mayoría de países del mundo la eutanasia o cualquier otra práctica que argumente una muerte digna, es ilegal, sin embargo, países como Suiza (1941), Holanda (desde 1970, pero legalizada en 2002), Bélgica (2002) y el Estado de Oregón en Estados Unidos (1997), permiten estos procedimientos, aunque con algunas condiciones. Suiza, por ejemplo, se ha convertido en el país que recibe más extranjeros en busca de ayuda para morir y es el único que permite que ésta sea ejecutada por personas no residentes. En Bélgica, se avala la eutanasia siempre que sea realizada por médicos, mientras que el suicidio asistido no se permite. En Holanda (legalizada en 2002) se acepta tanto el suicidio asistido como la eutanasia, y en Oregón se ha legalizado el suicidio asistido, pero realizado sólo por médicos.
En el caso de Colombia, la eutanasia (buena muerte) se despenalizó desde 1997 cuando la Corte Constitucional dictó la sentencia C-239, en la que se reconoció el derecho que tiene toda persona para decidir cuándo quitarse la vida en caso de presentar una enfermedad incurable y dolorosa. No obstante, esta práctica aún no es legal, pues el Congreso de la república todavía no la ha reglamentado, por lo que no existen registros exactos de cuántos procedimientos de este tipo se han realizado en el país.
La eutanasia y el suicidio asistido ante una enfermedad terminal son opciones que tienen todo que ver con la cultura en la que se vive y el concepto que se tenga de la muerte. EL creer en una resurección, en vida más allá de la muerte hace pensar, por ejemplo, que se puede ir tranquilo al otro lado. Los que tienen un concepto de muerte como la ausencia de vida, van del lado médico y prefieren preservar la vida hasta el último minuto.Por ser un tema que depende de muchos factores, el mundo jamás podrá llegar a la unanimidad de la aceptación del procedimiento.
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